Hace unos días me crucé con un artículo sobre cómo decorar pasillos estrechos y, como arquitecta, me pareció interesante ver cómo se estaba hablando de estos espacios tan complejos… y ahí pensé: “Voy a compartir cómo lo trabajo yo en mis proyectos”.
Algunas ideas coinciden —porque son principios espaciales que funcionan—, y otras las he ido aprendiendo con la práctica, con planos en la mesa y casas reales entre manos.
Los pasillos no son un mero tránsito, son una oportunidad
Siempre digo que un pasillo es como un pequeño suspiro dentro de una casa. No es un destino, pero sí un momento. Y cuando lo cuidamos, pasa de ser un “lugar de paso” a una extensión coherente del hogar.
Muchos propietarios se sorprenden cuando lo entienden así: la sensación de amplitud no depende solo de medidas reales, sino de cómo guiamos la mirada.
El truco maestro está en las líneas (y cómo las diriges)
Una de las claves que he comprobado una y otra vez es la importancia de dirigir las líneas visuales. En un pasillo estrecho, las líneas horizontales pueden acentuar la sensación de tubo; en cambio, las verticales suavizan y elevan.
Algunas ideas prácticas:
- Muebles estrechos pero más altos que ancho, que alargan la vertical.
- Arte colocado en una línea ascendente, no centrado.
- Apliques que proyecten luz hacia arriba para “ensanchar” visualmente el espacio.
Este principio es algo que también se menciona en el artículo que leí sobre cómo decorar pasillos estrechos, y es totalmente acertado desde un punto de vista arquitectónico: las líneas cambian la percepción.
La iluminación es arquitectura, no decoración
Aquí me pongo técnica: la luz no es un accesorio, es una herramienta espacial.
Si quieres que tu pasillo se perciba más amplio:
- Evita la luz puntual fuerte en el centro. Aplana el espacio.
- Emplea luz corrida o bañado de pared suave.
- Ilumina el fondo del pasillo un poquito más: el ojo “camina” hacia allí y la sensación de estrechez se reduce.
Esto no suele comentarse en blogs, pero es una técnica muy utilizada en arquitectura para manipular la percepción del volumen.
Texturas finas = paredes más ligeras
Una textura gruesa en un pasillo estrecho empuja visualmente hacia dentro. En cambio, texturas finas o lisas hacen que la superficie “retroceda”.
Me encanta usar:
- Papeles pintados con patrones muy delicados.
- Pintura satinada en tonos neutros.
- Zócalos delgados que aportan orden sin recargar.
No tengas miedo de incluir un elemento protagonista
Una cosa que suelo defender —y que a veces sorprende— es que un único elemento bien colocado amplía más que muchos pequeños. Puede ser un espejo vertical, una obra de arte ligera o incluso una planta estilizada.
La clave es darle un punto de fuga agradable y que no interrumpa la circulación.
Para seguir explorando ideas
Si quieres profundizar o inspirarte en otros espacios, te dejo esta categoría con más ideas de decoración que vale la pena revisar. A mí me gusta ver qué se está moviendo en el mundo deco… y luego darle mi giro propio.
Gracias por quedarte conmigo hasta el final. Me encanta hablar de estos rincones complicados porque, con un poco de intención, pueden transformarse por completo. Si te animas a aplicar alguno de estos tips en tu casa, cuéntame: siempre disfruto ver cómo cada hogar interpreta sus propios espacios. Nos leemos pronto —y que tu pasillo se convierta en ese pequeño secreto bonito de tu casa.
